Los últimos once días del oficialismo
La expectativa de cómo el gobierno y los ocho partidos que lo respaldan harán el balance y cierre de cuatro años al frente del país.
“El Siglo”. Santiago. 1/3/2026. Cómo cerrar el ciclo de cuatro años en el gobierno es uno de los asuntos que esta preocupando en La Moneda y en los ocho partidos políticos que respaldan a este gobierno. El próximo miércoles 11 de marzo el Presidente Gabriel Boric le pasará la banda presidencial al abogado José Antonio Kast y no será el silencio lo que prime en las fuerzas socialdemócratas, progresistas y de izquierda.
En ese camino, se están trabajando líneas discursivas y puestas en escena desde La Moneda y se espera que desde las colectividades que respaldan a la actual administración, surjan balances y posicionamientos respecto a lo que fueron estos últimos cuatro años.
Considerando, además, que viene una andanada de críticas y descalificaciones desde las fuerzas de oposición, sus medios de prensa afines, sus fundaciones y centros de estudios, y sus columnistas y académicos.
Se anunció que este lunes se reanudará el comité político en La Moneda, que estaba congelado, y de ahí surgirán las primeras señales de cómo viene la mano para encarar los días que le quedan al gobierno. De inicio, será el primer indicio del estado de situación dentro de las fuerzas oficialistas, en una alianza quebrada por el episodio de debate de la autoría y aprobación de la Ley Naín-Retamal que posibilitó dejar en la impunidad al oficial de Carabineros que dejó ciego al psicólogo Gustavo Gatica. Se produjo un encontró que llevó a las colectividades de Socialismo Democrático (Partido Socialista, Partido por la Democracia, Partido Radical y Partido Liberal) a separar aguas del Partido Comunista y del Frente Amplio. Además, está el permanente enojo de la Federación Regionalistas Verde Social (FRVS) con el gobierno, que podría llevarla a no estar en la reunión del lunes.
Lo que se diga o deje de decir después del comité político de este lunes fijará en gran medida cómo está el escenario del oficialismo de cara al término de los cuatro años de gobierno.
La expectativa del cónclave
Un momento de importancia política y comunicacional será el cónclave del oficialismo que sería convocado desde el Ejecutivo y que sería el último espacio en que se reúnan representantes del gobierno, encabezados por Boric, presidentes de partidos y representaciones legislativas oficialistas para hablar del período vivido, analizar la coyuntura de estas dos semanas (con intensa y controvertida agenda legislativa) y trazar lineamientos hacia adelante.
Claro que, intencionado o no, surgieron notas de prensa y comentarios poniendo en duda de que el encuentro se realice y señalando que dirigentes y legisladores de algunos partidos oficialistas estarían pensando en no asistir, por encontrarlo intrascendente o como un gesto de molestia y distancia con el gobierno de Boric.
Como sea, y de acuerdo a lo dicho por la ministra vocera de gobierno, Camila Vallejo, la idea primaria es dar una señal de unidad de todo el oficialismo y trazar una perspectiva de trabajo común en la etapa que se abre con una administración de la extrema derecha. También, seguramente, reforzar el balance positivo de la gestión de gobierno, colocando sobre la mesa una buena cantidad de avances. La idea sería instalar contenidos que estén por encima de la contingencia y establecer un relato, una línea discursiva del oficialismo. Aunque será imposible que no se aborden situaciones como la complicada agenda legislativa en curso con proyectos decisivos para La Moneda.
Contra eso atentaría a que al encuentro, desde los partidos, o algunos de ellos, se llegue más con un ánimo polémico y crítico entrando a debates de la contingencia, situándose en flancos abiertos, en contrapunto a quienes busquen situar los contenidos en los logros de la administración, la valoración de los avances, e instalar un balance positivo de la gestión gubernamental. Aunque no se debe descartar que no pase ni lo uno ni lo otro y el cónclave más bien resulte una reunión sin mayores tensiones ni proyecciones, y quede en un marco más formal donde, por ejemplo, se resalte el mensaje que lleve el Presidente Boric. En esa línea juega su rol las versiones anónimas que entregan personeros oficialistas con las que la prensa afín a la oposición genera sus informaciones.
Mensajes desde la administración de Boric
En esa línea, es seguro que se esté pensando en los últimos mensajes del mandatario a días de dejar el cargo, no sólo en puntos de prensa para abordar temas del día o contingentes, sino en espacios establecidos por los equipos comunicacionales para que Gabriel Boric pueda entregar mensajes más allá de la coyuntura y colocando relatos y conceptos que fijen el balance de sus cuatro años de trabajo en La Moneda. No se sabe si en esa línea comunicacional estarían trabajando los ministerios.
Como sea, el gobierno sigue promoviendo su mensaje con la campaña “Más de Mil avances” a través de redes sociales y encuentros territoriales y con la ciudadanía, esperando enfatizar mediáticamente objetivos logrados como el copago cero en Salud que estableció la gratuidad total en la red pública, el alza importante del salario mínimo, la reforma de pensiones diseñada para subir las jubilaciones hasta en un 35%, la materialización de la jornada semanal de 40 horas, el royalty minero, la Estrategia Nacional del Litio, entre otras realizaciones.
Hay puntos de la contingencia que pueden incidir en las instalaciones discursivas. Un momento que puede incidir en el cierre de esta etapa es la celebración que hará La Moneda del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, dado el perfil que se quiso establecer de un gobierno feminista y dispuesto a apoyar los derechos de las mujeres chilenas como un asunto prioritario.
También se habla de una agenda del Presidente Boric que siga concentrada en visitas a regiones, presentación de avances en áreas como vivienda y salud, y gestos comunicacionales en función del término de su mandato. Podría dar algunas entrevistas a la prensa convencional.
La ministra Vallejo dijo en algún momento que más que relato, se trata de mostrar los logros de este gobierno en cuatro y quizá todo apunte hacia allá para, de paso, romper con las señales mediáticas de que “Chile se cae a pedazos”, “dejaron las arcas fiscales vacías”, “no cumplieron las promesas”. De igual forma hay una demanda, una expectativa, de que La Moneda pueda sintetizar en una frase, en una idea, lo que se realizó en estos cuatro años y lo que significó este gobierno para la gente.
La voz de los partidos
Otro espacio que está totalmente abierto en función del término de los cuatro años del gobierno de Gabriel Boric es el de los ocho partidos que fueron parte de los conglomerados que respaldaron a su administración. No está todo claro, considerando, de inicio, que hay dirigentes y legisladores de Socialismo Democrático, del PC, de la FRVS, que han sido cuestionadores de la gestión del mandatario y del quehacer del gobierno en varias áreas. Claro que también han existido múltiples vocerías apuntando, en definitiva, a un balance positivo y de valoración de lo realizado por este gobierno. En todo caso hay todo un tema en cómo los partidos del oficialismo van a administrar y moldear el balance del período en el gobierno.
Un punto es que se podría presagiar que no habrá desde las colectividades políticas una coincidencia o amalgamiento comunicacional respecto a las vocerías de balance de los cuatro años de la administración de Boric. Se podrían dar varios contrapuntos. Y se considera, hasta ahora, muy difícil que las ocho colectividades coordinen una vocería final, un relato común.
A pesar de que hay dirigencias que están insistiendo en asumir estas dos semanas discursos positivos, valorativos, de reivindicación de logros, de énfasis en realizaciones, porque no sólo representaría una realidad de lo obrado por el gobierno, sino que un balance de lo hecho por las fuerzas políticas y mirando la perspectiva de lo que viene. Quién sabe si dirigentes y legisladores logren una conexión con el gobierno para coordinar criterios de cierre de ciclo.
También se está considerando que el escenario de la coyuntura no ayuda mucho. La agenda legislativa con discusión de proyectos como la reforma política, sala cuna, financiamiento de educación superior, entre otros, genera no sólo disputas con la oposición, sino que roces en el oficialismo. Está toda la controversia por el caso del cable submarino con los chinos, la crisis en Gendarmería, la continuidad de casos de corrupción, que empañan de algina forma estos días que restan del gobierno.
Obviamente un tema a la hora del balance y la perspectiva, es si los partidos del oficialismo podrán anunciar o no la formalización de la unidad para el período que se abre. En concreto, si podrá persistir una alianza entre Socialismo Democrático, el Partido Comunista, el Frente Amplio, Acción Humanista e incluso la Democracia Cristiana.
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