EL EDITORIAL. Ya llegó a Chile una directa y peligrosa medida coercitiva del gobierno de Trump
Nuestro país recibió un golpe concreto desde la administración estadounidense. Prohibir el ingreso de tres altos funcionarios chilenos a Estados Unidos porque se negoció un proyecto con China, denota la intención de provocar daño al país, de tomar medidas arbitrarias si algo no le gusta en la Casa Blanca de lo que decida hacer nuestro país y nuestro gobierno. Es muy grave que el encargado del Departamento de Estado señale que el Presidente de Chile y su gobierno amenazan la seguridad de la región y que se diga que decisiones tomadas en Chile producen peligro a la seguridad hemisférica. Esas aseveraciones llevan una amenaza implícita y colocan a Chile en la lógica de Trump de actuar contra quien amenace la seguridad nacional de EU y de la región.
“El Siglo”. El Editorial. Santiago. 20/2/2026. En un comunicado entregado por el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, se informó que tienen prohibición de ingreso a Estados Unidos tres altos funcionarios del gobierno de Chile. La medida incluye a sus familiares directos.
En la declaración de Rubio se acusó que el gobierno chileno, y específicamente el Presidente Gabriel Boric, “socavan la seguridad regional a expensas del pueblo chileno”. El personero de la administración de Donald Trump señaló explícitamente que trabajarán mejor con José Antonio Kast en la protección de la región.
Marco Rubio hizo ver el enojo de su gobierno porque Chile estaría llegando a un acuerdo con China sobre un proyecto de cable digital.
Se supo que ese enojo de los personeros estadounidenses lo hizo ver el embajador de Estados Unidos en Chile, quien “habría advertido” a autoridades chilenas que ellos tomarían medidas.
Lo ocurrido es una medida coercitiva de la administración Trump contra Chile. Es peligrosa porque denota la intención de provocar daño al país, de tomar medidas arbitrarias si algo no le gusta en la Casa Blanca de lo que decida hacer nuestro país y nuestro gobierno.
Se trata de una violación a la soberanía de Chile. Se toma una acción porque Trump, Rubio, su embajador en Chile y otros funcionarios no están de acuerdo con que entidades chilenas negocien y lleguen eventualmente a acuerdos comerciales y tecnológicos con otras naciones.
Es condenable que el representante de Trump en nuestro país tenga por misión hacerle ver a ministro y funcionarios chilenos la posibilidad de tomar medidas unilaterales y coercitivas porque les molesta decisiones de las autoridades locales. Es muy parecido al rol de emisarios reales y de dinastías en colonias extranjeras.
Es muy grave, lesiona cualquier relación diplomática adecuada y respetuosa, y sobre pasa líneas rojas, que el encargado del Departamento de Estado señale que el Presidente de Chile y su gobierno amenazan la seguridad de la región (además a expensas del pueblo chileno) y que se diga que decisiones tomadas en Chile producen peligro a la seguridad hemisférica. Esas aseveraciones llevan una amenaza implícita y colocan a Chile en la lógica de Trump de actuar contra quien amenace la seguridad nacional de EU y de la región.
Todo esto indica que llegó a Chile de manera directa la acción injerencista y autoritaria del gobierno de Trump. Eso es muy grave y muy peligroso.
De paso, en una clara intervención en asuntos internos, Marco Rubio se muestra hostil contra el presidente chileno y amistoso con el próximo mandatario. Es una nueva evidencia de que el actual presidente electo y las autoridades de EU tienen una sintonía más que fina y que éste estará sumado a las políticas regionales de la administración de Trump.
El Departamento de Estado de Estados Unidos abrió un escenario enrarecido y negativo en las relaciones chileno-estadounidense y que fija el precedente de que si se es dócil a Washington, no habrá problemas. En esa línea, seguramente personeros de la derecha y la extrema derecha, empresarios y académicos conservadores, dirán que lo ocurrido es culpa del gobierno chileno por no satisfacer los intereses de EU y que se debe actuar “con más prudencia”, lo que esconde lo explícito del sometimiento a la Casa Blanca. Es de esperar que los representantes de sectores progresistas, de izquierda y defensores de la soberanía de nuestro país repudien esta acción de las autoridades estadounidenses.
No se puede pasar por alto que el proyecto de cable digital que enojó a los funcionarios de Trump es con China. Entonces, claramente, esta es otra muestra de que el gobierno de EU buscará que Chile cesa o disminuya los lazos comerciales, financieros, tecnológicos, culturales y diplomáticos con China, para reforzar la hegemonía de Estados Unidos e impedir que nuestro país actúe con independencia en sus relaciones internacionales.
La entrada EL EDITORIAL. Ya llegó a Chile una directa y peligrosa medida coercitiva del gobierno de Trump se publicó primero en El Siglo.


