¿Tiene trabajadora de casa particular o conserje? La nueva obligación laboral que muchos aún desconocen

A un año de la vigencia del Decreto Supremo 44, la historia de Yasna, quien quedó parapléjica tras una caída haciendo aseo, revela la importancia de una norma que obliga a identificar riesgos. Hoy, desde el ISL advierten: la prevención ya no es opcional.

Santiago. 11/2/2026. En 2015, la vida de Yasna cambió en un instante. Mientras trabajaba como auxiliar de aseo, una caída aparentemente simple se transformó en un traumatismo raquimedular. El diagnóstico fue una fractura en las vértebras T11 y T12 que derivó en una paraplejia. Desde aquel día, su mundo cambió radicalmente: de ser quien mantenía el orden y limpiaba los espacios de otros, pasó a depender de una silla de ruedas y de la asistencia de terceros en su hogar en San Bernardo.

Aunque nunca sabremos con certeza si un protocolo distinto habría evitado la caída, el caso de Yasna es el recordatorio más humano de por qué el Decreto Supremo 44 (DS 44), que en febrero cumplió un año de vigencia, es tan necesario. Su objetivo no es solo burocrático, sino preventivo: intentar que el accidente nunca llegue a ocurrir.

Del “tenga cuidado” a la gestión del riesgo

Si usted emplea a una trabajadora de casa particular o es parte de la comunidad de un edificio con conserje, usted es hoy una “entidad empleadora”. Antes, la seguridad en estos espacios dependía de la “buena voluntad” o del instinto de quien trabajaba; hoy, la ley exige profesionalismo.

El DS 44 obliga al empleador a identificar los peligros mediante una Matriz de Riesgos. Esta es una herramienta que permite anotar, de forma ordenada, qué factores pueden causar daño y qué acciones se tomarán para evitarlo. Para construirla, quien emplea, como la comunidad del edificio, debe analizar el trabajo y responder tres preguntas clave:

¿Cuál es el peligro? (Ej: Usar cloro concentrado).

¿Qué podría pasar? (Ej: Irritación respiratoria o quemaduras oculares).

¿Qué haremos para evitarlo? (Ej: Entregar guantes de nitrilo, antiparras, mascarilla y asegurar ventilación).

Este esquema, con más detalles, debe ser conocido y visible para quienes trabajan en el lugar. Así, incluso ante la ausencia de la jefatura, el trabajador contará con los conocimientos para protegerse.

Respecto a este nuevo estándar, la directora nacional del ISL, Aída Chacón Barraza, señala que “el Decreto 44 vino a cerrar una brecha histórica en prevención. No importa si la entidad empleadora tiene uno o cien trabajadores, la responsabilidad es la misma. La invitación a los comités de administración y todas las entidades empleadoras es a utilizar nuestras herramientas gratuitas: hoy la seguridad laboral puede llegar a todo el país”.

La solidaridad de la Ley 16.744

En el caso de Yasna, el sistema de seguridad social laboral mostró su rostro más sólido tras el accidente. A diferencia de otros seguros, el seguro laboral no tiene un límite en los costos, sino que funciona para rehabilitar integralmente a quien sufrió un siniestro laboral o una enfermedad profesional.

Como adherida al Instituto de Seguridad Laboral (ISL), el apoyo para Yasna no se limitó a la atención médica. Se activó un acompañamiento social que detectó una necesidad crítica: su casa le era estrecha. Los arquitectos del ISL diseñaron una reforma radical que incluyó rampas, nivelación de pisos, ensanchamiento de puertas, un sistema adaptado para la ducha y una cocina con mobiliario a su alcance.

Este derecho a la adecuación domiciliaria fue posible gracias al seguro que administra el ISL (y las mutualidades privadas) a través de la Ley 16.744, pero el mensaje del DS 44 es que la meta debe ser siempre la prevención: que los trabajadores vuelvan a su hogar de la misma manera en que salieron.

¿Está en rojo, amarillo o verde? El semáforo que mide la seguridad

Hoy, cumplir con la normativa es sencillo. El ISL ofrece en su sitio web kits de autoevaluación, cursos gratuitos de 8 horas que exige el DS44 (con un espacio de dos años para ser completado) y guías de emergencia que consideran incluso el derecho a interrumpir labores ante riesgos inminentes, como el humo de incendios.

Para evaluar su gestión, sitúese en este semáforo y evite multas:

🔴 Rojo: Confiar solo en la intuición. No existe una Matriz de Riesgos firmada ni capacitación formal del trabajador.

🟡 Amarillo: El plan «de cajón». Existe una Matriz, pero no está en un lugar visible.

🟢 Verde: Cultura preventiva. El empleador dio facilidades para el curso de 8 horas y la Matriz es inclusiva, considerando discapacidades, edad o condiciones como el Trastorno del Espectro Autista (TEA).

No espere a que ocurra un accidente para gestionar la seguridad laboral. El ISL dispone de estas herramientas gratuitas y en línea para ponerse al día hoy mismo:

Acceda al autoevaluador para generar su propia Matriz de Riesgos de manera guiada.
Inscriba a sus trabajadores en el curso obligatorio de prevención de riesgos (Campus Prevención).
Descargue el formato oficial para el Plan de Gestión de Riesgos de Desastres (ex Plan de Emergencia).
Descargar Guía SENAPRED-ISL

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