La trascendencia de la candidatura de Michelle Bachelet

“Es una mujer reconocida, conoce Naciones Unidas, y tiene una visión pacifista del mundo y de atención a los pobres, eso es muy importante. Por eso decidimos apoyar su candidatura”, afirmó la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum. Inacio “Lula” Da Silva, jefe de Estado de Brasil, apuntó a que “su experiencia, liderazgo y compromiso con el multilateralismo la capacitan para dirigir la ONU en un contexto internacional marcado por el conflicto, la desigualdad y los retrocesos democráticos”. Se sabe que estas valoraciones son compartidas por mandatarias y mandatarios de muchas naciones de los cuatro continentes que ven en Michelle Bachelet una opción adecuada y real para estar a la cabeza de la ONU. Lo anterior puede resultar contradictorio con una controversia mediática, enrarecida y parcial abierta en Chile en cuanto a la candidatura de Bachelet. José Antonio Kast y personeros de su partido acusaron una intencionalidad de “amarre” de la postulación y que no se les consultara. En todo caso, en ámbitos diplomáticos, dentro y fuera de Chile, se especula con que la postura de Kast y los dirigentes de su partido y de colectividades de derecha, obedece a que estarían esperando un posicionamiento del gobierno de Estados Unidos. Como sea, hoy está instalada en un espacio relevante a nivel internacional la figura política de Michelle Bachelet. Es considerada una gestora a nivel mundial con capacidades para liderar Naciones Unidas.

Hugo Guzmán. Periodista. “El Siglo”. Santiago. 8/2/2026. “Ya toca mujer” afirmó la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum, en su habitual conferencia de prensa en Palacio Nacional, en referencia al apoyo de su país a Michelle Bachelet como secretaria general de la Organización de Naciones Unidas (ONU).

Luego argumentó que “ella fue dos veces Presidenta de Chile” y que “es una mujer reconocida, conoce Naciones Unidas, y tiene una visión pacifista del mundo y de atención a los pobres, eso es muy importante. Por eso decidimos apoyar su candidatura”.

En tanto, el jefe de Estado de Brasil, Luiz Inácio “Lula” da Silva, indicó que “es un gran honor para Brasil apoyar la candidatura de Michelle Bachelet a la secretaría general de la ONU. Tras ocho décadas de historia, es hora de que la organización finalmente sea liderada por una mujer”.

El mandatario expuso que “la carrera de Bachelet está marcada por un espíritu pionero. Fue la primera mujer en presidir Chile en dos ocasiones y la primera en ocupar los cargos de Ministra de Defensa y ministra de Salud en su país”.

Destacó en la expresidenta chilena “su experiencia, liderazgo y compromiso con el multilateralismo la capacitan para dirigir la ONU en un contexto internacional marcado por el conflicto, la desigualdad y los retrocesos democráticos”.

“Lula” valoró las funciones de Michelle Bachelet en ONU-Mujeres y como Comisionada de Derechos Humanos del organismo, así como que “trabajó para proteger a los más vulnerables, avanzar en el reconocimiento del derecho humano a un medioambiente limpio, saludable y sostenible, y dar voz a quien más necesita ser escuchado”.

Se sabe que estas valoraciones son compartidas por mandatarias y mandatarios de muchas naciones de los cuatro continentes que ven en Michelle Bachelet una opción adecuada y real para estar a la cabeza de la ONU. Más allá de consideraciones como que sería conveniente que llegara al cargo una mujer y alguien de América Latina, se tiene la convicción de que ella podría trabajar con eficiencia en las duras y complejas tareas que tiene el organismo dados los escenarios a nivel internacional.

Ello incluye que se ve a la expresidenta chilena como promotora de reformas dentro de Naciones Unidas que son alentadas por decenas de países y que sobre todo apuntan a una mayor eficiencia e incidencia. Eso incluiría atender la opinión de que deben operar modificaciones en el formato del Consejo de Seguridad de la ONU.

Están las palabras del Presidente de Chile, Gabriel Boric, quien sostuvo que “esta candidatura expresa una esperanza compartida, que América Latina y el Caribe hagan oír su voz en la construcción de soluciones colectivas a los tremendos desafíos de nuestro tiempo”.

Citado en Radio Universidad de Chile, Miguel Lorente, profesor de Medicina Legal de la Universidad de Granada y exdelegado del gobierno español en el Ministerio de Igualdad contra la Violencia de Género, quien coincidió con Bachelet durante su etapa en ONU Mujeres, dijo que “no es fácil reconocer a políticos que no forman parte de tu realidad cercana. Y que ese reconocimiento, además, se acompaña de una valoración muy positiva. No conozco a nadie que hable mal de Michelle Bachelet. Y creo además que no lo hacen no desde el desconocimiento, sino que, precisamente, porque conocen todo lo que ha hecho, tanto en su trayectoria política dentro de Chile como fuera de Chile”.

Resaltó que “es muy importante entender que su capacidad, su formación, su experiencia sería válida para cualquier momento, pero que, precisamente, esa capacidad, esa experiencia, esa formación ahora es más necesaria que nunca. Y muy pocas personas pueden competir, en el sentido tradicional de la palabra, con una formación, una preparación como la suya”.

Como sea, hoy está instalada en un espacio relevante a nivel internacional la figura política de Michelle Bachelet. Es considerada una gestora a nivel mundial con capacidades para liderar Naciones Unidas.

Esto, independiente de que algunos gobiernos estarían reticentes o contrarios a su postulación, dadas sus posiciones a favor del multilateralismo, el respeto a los derechos humanos, la superación de conflictos bélicos y apostar por la paz, el respeto al Derecho Internacional y las soberanías y asuntos específicos como la promoción de los derechos de la niñez y de las mujeres.

La enrarecida polémica abierta en Chile

Lo anterior puede resultar contradictorio con una controversia mediática, enrarecida y parcial abierta en Chile en cuanto a la candidatura de Bachelet a la secretaría general de la ONU.

Lo más notorio, es que la derecha y la extrema derecha se quedaron en una polémica de formas o de intencionalidades, por debajo de la importancia de esta candidatura de una expresidenta chilena y del perfil de la postulante hoy respaldada oficialmente por México y Brasil.

El presidente electo, José Antonio Kast, que acaba de finalizar una gira para reunirse con representantes y gobernantes de la extrema derecha, se niega a respaldar la candidatura de Michelle Bachelet y se queja de que no fue considerado por el gobierno de Boric para esa decisión. Luego, en una interpretación del trámite de la actual administración, sostuvo que “nosotros lo que no queremos es que un gobierno saliente deje amarrados los destinos del país en ningún sentido”.

En la línea mediática y lejos de las consideraciones de Estado y la política internacional, la secretaria general del Partido Republicano, de ultraderecha, Ruth Hurtado, dijo que “fue bastante paupérrimo” el desempeño de Michelle Bachelet como Presidenta de Chile, en un explícito intento de torpear su candidatura. Para Arturo Squella, presidente de esa colectividad, la postulación de Bachelet tuvo que ver con la imprudencia y con el amarre que en definitiva buscó este gobierno”.

Así se sucedieron varias vocerías desde los sectores conservadores, apuntando a supuestas formas e intenciones, y dando la espalda a los argumentos políticos, diplomáticos, profesionales, de gestión respecto a Michelle Bachelet.

Camila Vallejo, ministra vocera del gobierno, apuntó a algo que se considera en el mundo político y de la “gran política”. Indicó que la decisión del gobierno de Gabriel Boric de postular a la expresidenta la secretaría general de Naciones Unidas, correspondió a “una política de Estado” y enfatizó que “las políticas de Estado, especialmente en materia diplomática, trascienden incluso a los gobiernos de turno”.

En todo caso, en ámbitos diplomáticos, dentro y fuera de Chile, se especula con que la postura de Kast y los dirigentes de su partido y de colectividades de derecha, obedece a que estarían esperando un posicionamiento del gobierno de Estados Unidos respecto a la secretaría general de la ONU, esperando si la administración de Donald Trump apoya otra candidatura o acepta la de Bachelet.

En todo caso, hay opiniones como la del excanciller chileno, Heraldo Muñoz, quien señaló que “la presentación oficial de su candidatura, no solo por Chile, sino que también por México y Brasil, le da un peso que es muy significativo porque tanto Brasil como México tienen redes de contactos diplomáticos y, en general, de presencia de carácter global”.

Y explicó que “la expresidenta Bachelet, cuando era Presidenta de la República en su segundo periodo, coincidió más de un año con el primer gobierno del presidente Trump. Y la relación entre Chile y Estados Unidos en ese tiempo fue positiva, fue constructiva, fue de respeto mutuo. Yo fui canciller en ese momento y fui invitado a las pocas semanas de la inauguración de ese gobierno de Trump a visitar Washington…y luego la relación se desarrolló en muy buenos términos, tanto así que el vicepresidente Mike Pence visitó Chile y se reunió con la presidenta Bachelet”.

Como sea, la candidatura ya está en marcha, las gestiones están en curso y Michelle Bachelet vuelve a trascender internacionalmente. Pase lo que pase.

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